17 diciembre 2005

Recordar viejas lecturas

Alrededor de los 14-16 años me fui comprando (y leyendo) una treintena de libros de la Dragonlance, digamos que fue lo que me llamó la atención tras leer gran parte de la obra de Tolkien. Algunos años después de aquello, y después de algunos meses sin leer una novela, he vuelto a interesarme por el mundillo de la Dragonlance y sus historias de magos, dragones y kenders. Y he sacado y desempolvado los libros que tenía guardados en un rincón oculto de mi estantería... y me he puesto a leerlos. [Lo de "rincón oculto" se refiere a que hace algún tiempo que mi estantería está llena de libros, así que he ido guardando mis tomos de manga justo delante de los libros de la Dragonlance. Razón por la cual dichos libros están, en efecto, ocultos.]

Actualmente, mi velocidad de lectura es de unas 40 páginas al día. No es más alta porque suelo leer en momentos en que la alternativa es no hacer nada, como cuando viajo en autobús, aunque es sorprendente que sólo en esos ratos consiga leer tanto... y eso me hace pensar en la cantidad de tiempo que se pierde sin hacer nada :P

En cuanto a la otra velocidad de lectura (expresada en palabras por minuto), no la he calculado, aunque me imagino que será bastante normalita.

Por otra parte, he conseguido solucionar el problema que tenía para ver vídeos en el ordenador y como consecuencia de ello he conseguido viciarme a Full Metal Alchemist, un anime que siempre quise ver y nunca pude por diversas razones, todas ellas un poco extrañas :P

Ya veré si durante las vacaciones de Navidad predomina la lectura o el anime en mis ratos libres.

06 diciembre 2005

Expocómic

Con un poco de retraso, pero de algo tenía que hablar esta vez :P

Pues esta vez es sobre la octava edición de Expocómic en Madrid, que se celebró entre el 1 y el 4 de diciembre.

Mi experiencia en Expocómic fue agridulce. Mucha gente, muchos puestos, dinero para gastar y muchas caras conocidas de la librería Atlántica, de la universidad, de la quedada de Abbatia a la que había ido muchos meses atrás... Muchas conversaciones frikis, como es de suponer. Ahora bien, ¿por qué digo que la experiencia fue agridulce?

El punto negro fue la entrada, de 5 euros, para que sólo me dieran un cómic de 165 pesetas y encima medio doblado ^_^U Además, para entrar gratis por ir disfrazado había que ir el domingo (día del cosplay), llegar antes de las 11 de la mañana y apuntarse al cosplay (o por lo menos eso me dijo uno de los organizadores). Creo recordar que otros años no ponían tantas pegas, y en el cómic que regalaban en la entrada se lo curraban un poco más.

Yo había ido el sábado, convenientemente disfrazado de enano, con el mismo disfraz pero menos barba que en el Fantasy Rol en Vivo al que había ido allá por octubre. Llegué bastante tarde, así que me perdí muchas de las actividades que había programadas para ese día. Además, por el tema de las entradas, decidí no ir el domingo, así que también me perdí el karaoke, que era lo que más deseaba hacer. Ahora me arrepiento, pero sólo en parte :P

Compré bien poco: una chapa de Blinky (uno de los fantasmas de Pacman) y un cómic sobre actualidad política de JMV convenientemente firmado tras esperar una hora de cola. Gasto total: 4,20 euros. Y yo que pensaba gastar unos 40... Ya compraré manga en la tienda habitual un día de estos. Y, para el próximo Expomanga, procuraré llegar antes.