03 mayo 2005

Los caras y los gatos de Bélmez



He de reconocer que alguna vez he mirado las nubes o los dibujos que se forman en el suelo o las paredes. Sobre todo lo hago cuando no puedo conciliar el sueño, razón por la cual donde más caras he visto es en las cortinas de mi cuarto (y a pesar de que tienen un dibujo relativamente simple, he visto unas cuantas caras distintas en las mismas cortinas). Y no es una rareza mía, sino que es un proceso natural de nuestro cerebro conocido como pareidolia, que consiste en buscar formas familiares donde sólo hay estímulos vagos.

En 1971 ocurrieron sucesos muy misteriosos en la localidad jiennense (para los que no conocen los gentilicios, significa "de Jaén") de Bélmez. Una mujer aseguró haber visto caras en su cocina, y se organizó todo un revuelo sobre el más allá, de forma que Bélmez ha acabado por ser famoso precisamente por las caras que iban apareciendo sin razón aparente. Los parapsicólogos, ansiosos por conocer la historia de esas caras, de los fantasmas que se supone existían en esa casa.

Para más información sobre el tema, podéis visitar el blog de ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico (aquí y aquí), que tiene la explicación de por qué aparecieron esas caras, y que apareció a los 6 años de empezar el misterio:
"(...) el diario “Pueblo” publicaba los resultados de un análisis según el cual aquellos rostros habían sido pintados con nitrato y cloruro de plata. El truco, muy ingenioso, consistía en que estas sustancias reaccionan a la luz, de modo que los retratos no eran visibles hasta algún tiempo después de haber sido pintados, y se aparecían poco a poco ante los ojos, sin que aparentemente hubiese intervenido ninguna mano humana en el proceso."
Por supuesto, la explicación fue rechazada por los interesados en que perdurase el misterio, o mejor dicho fraude, que duró más que las pilas Duracell. Para seguir llamando la atención, llegaron a aparecer rostros conocidos, como el de Franco. En fin, sin comentarios.

Aquí abajo hay un ejemplo de imagen que muestra cómo una de esas caras (que parece representar un hombre aterrado) se convierte mágicamente en un gato aplicando un simple giro de 90º.



La pregunta obvia es... ¿qué pasó con los gatos de Bélmez?

Ahora que se ha muerto el fotógrafo del pueblo y la propietaria de la casa... ¿se acabó el misterio? No, la picaresca española es demasiado fuerte como para rendirse ante la evidencia. Lo más probable es que sigan alimentando eso que les da turistas y dinero, aunque sea un cuento de 34 años que a estas alturas aburre a casi todos. Pero ese casi es la clave, y no creo que tardemos en ver pronto la cara de Ratzinger, o la de Zapatero, o la de...

Comments on "Los caras y los gatos de Bélmez"

 

Anonymous Anónimo said ... (martes, 03 mayo, 2005) : 

Esta todo muy interesante,yo quiero mas gatos de Belmez.

 

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