02 abril 2005

Año friki

Ahora es cuando lamento no haber empezado antes el blog. Hay tantas cosas que me habría gustado contar sobre mi vida de friki... Pero no me gusta usar el imperfecto de subjuntivo ni el condicional, y en lugar de lamentarme voy a contar las aventuras y desventuras de las que me acuerdo.

El año empezó con una partida de rol de Naruto creada y masterizada por Will. Yo era el jugador de más edad en la partida, sin embargo interpreté al personaje más joven, que por extrañas circunstancias acabó siendo jefe del grupo. Sin embargo, a la mañana siguiente calculé mal el horario de autobuses, de forma que volví a casa andando casi todo el trayecto (alrededor de 10 km) tras esperar el autobús una hora. En un post anterior dije que a veces me gustaba andar solo y pensar en mis cosas... lo que pasa es que eso tiene un límite de aproximadamente 2 km. A ver si me organizo este año de una vez y aprendo a conducir ^_^U

O, por lo menos, a ver si la próxima vez me organizo mejor a la hora de volver a casa un uno de enero.

El 16 de enero fuimos algunos numenoreanos (hablo de la asociación Númenor, de la facultad de Matemáticas) a la llamada fiesta del mochitsuki, en el Palacio de la Misión, allá por la Casa de Campo. Se trata de una fiesta que organiza cada año la comunidad japonesa de España, y estaba patrocinada por un montón de empresas japonesas instaladas en España. La entrada costaba 3 euros, aunque era gratuita para los menores de 12 años (creo recordar que fuimos cinco adultos y una niña). Llegamos al sitio un poco tarde, y tras esperar unos minutos en la cola, un hombre que llevaba un kimono azul la disolvió diciendo que no había sitio. Estuvimos a punto de irnos, pero nos quedamos un buen rato con la esperanza de poder entrar y la rabia de ver a través de las ventanas del edificio a gente conocida que sí había conseguido entrar por haberse adaptado a la famosa puntualidad japonesa. La espera de alrededor de media hora no fue en vano, y al final pudimos entrar. Cabe decir que tuvimos a un infiltrado que compraba comida por nosotros y nos la pasaba por la puerta de la entrada... en fin, la famosa inventiva española :P

El edificio seguía lleno de gente, y nos costó bastante movernos por ahí. Tenían un sistema de cupones para comprar la comida, con platos como el yakitori (brochetas de pollo) o el mochi (una especie de bollo) y bebidas como el sake o el té. También ofrecían escribir nuestros nombres en japonés, y cuando digo en japonés no hablo del silabario katakana, sino de los caracteres kanji, mucho más elegantes ;)

Así que comí yakitori y mochi, bebí algo de sake y me llevé a casa una cartulina con los caracteres 駄比土. También me llevé un par de números de la revista trimestral que editaba la comunidad japonesa de España, y que acabé donando a la asociación Númenor. Aquí almacena Lidia con celo las fotos de esta fiesta que hay que repetir el año que viene.

Allá por febrero empecé a ir al Rastro de forma habitual, ya que el lugar donde cambiaba y jugaba a las cartas Magic había sido invadido por las hordas de jugadores de Warhammer y quedábamos más bien pocos magiqueros. En lugar de reemplazar un lugar por otro, he seguido yendo a los dos estas últimas semanas. En el rastro he conocido a gente muy friki de casi 30 años que lleva con este vicio poco más o menos desde que se introdujo en España. También suelen ir algunas chicas. En cuanto a los chicos, los hay de prácticamente todas las edades, con una mayoría que tiene entre 10 y 30 años y algunos hombres bastante mayores.

De vez en cuando pasa algo interesante, como un concierto de música andina o una procesión del Hare Krishna... Creo que me estoy aficionando a esto del Rastro ;)

El 26 de febrero fui a una quedada con los jugadores madrileños del Abbatia. Llevaba un par de meses en ese juego porque acabaron viciándome los de las asociaciones Númenor y Lewis Carroll, pero de mi facultad sólo fui yo :P Así que para mí fue una auténtica cita a ciegas. Fuimos 13 abbatianos, de los cuales 6 obispos (de un total de 52 regiones, ¡no está mal!), y yo era probablemente de los más jóvenes. Íbamos a jugar a los bolos, pero la bolera estaba llena de gente y al final nos tuvimos que conformar con conversar sobre obispos, impuestos, dietas y sicarios. Más tarde cenamos (sobre todo yo) en el restaurante japonés Donzoko, ¡y puedo asegurar que no fue idea mía!. He aquí la discusión previa y las fotos de la quedada de Madrid.

Los días 9 y 10 de marzo la Asociación Númenor celebró unas jornadas lúdicas en la universidad, concretamente en el aula Miguel de Guzmán. Fue muy poca gente de fuera de la asociación, y básicamente hubo partidas de los juegos de siempre, aunque también algo de tarot y la exhibición de un proyecto de cota de malla. Esto último fue lo que más me gustó, y me hizo desear tener una como fuera.

Sin embargo, prácticamente no hubo tiempo para descansar, ya que los días 11, 12 y 13 de marzo se celebraron las Johnnyjornadas bastante cerca de la universidad. Fue, se podría decir, un encuentro de numenoreanos, tanto de la asociación a la que pertenezco como de la Sociedad Tolkien Española. Lidia, que es numenoreana por partida doble al pertenecer a la intersección de los dos conjuntos, me llevó ahí para los preparativos y los ensayos del cuentacuentos que organizaba la Sociedad Tolkien.

Hay que decir que tuvimos algunos problemas con la Iglesia ^^ ya que el capellán había autorizado el uso de la capilla para el cuentacuentos (¿o era una obra de teatro?) pensando que iba a ser otra cosa, así que al final el cuentacuentos tuvo lugar en un pasillo.

El sábado no fui, pero el domingo sí. Ese día se celebraron los siguientes concursos:
  • Concurso del hobbit zampabollos. Consistía en comer 12 magdalenas en el menor tiempo posible y sin poder beber agua.
  • Concurso de gritos. Como su nombre indica, consistía en soltar berridos. El que ganó no es que gritara muy fuerte, sino que tenía un par de pilas Duracell que prolongaron su grito más allá de lo que parecía posible para un ser humano. También hubo chillidos femeninos, del que destacó uno especialmente agudo que casi nos revienta a todos los oídos :P Yo participé, con un atronador "¡Silencio!", pero se ve que no me hicieron mucho caso T_T
  • El rival más friki. Como el concurso El rival más débil, pero con preguntas frikis. No participé, pero aprendí datos interesantes. El ganador era un vecino de Númenor, concretamente de la asociación Grebas de la facultad de Biología. Orgulloso de ser el rival más friki, por supuesto :D
Tras el espectáculo de magia, coprotagonizado por un antiguo compañero de clase, volví a casa.

El lunes de la Semana Santa hubo maratón de La Guerra de las Galaxias. Íbamos a ver todas las películas (episodios 4, 5, 6, 1 y 2) y de la parodia Space Balls, pero a las 6 de la mañana se decidió por votación y en contra de mis deseos que tocaba dormir. Así que sólo vimos la primera trilogía y la parodia. Tengo que admitir para mi vergüenza que hasta entonces nunca había visto una película de Star Wars entera, pero ya he remendado mi error. A la mañana siguiente decidí definitivamente que iba a crear este blog que ahora estoy escribiendo. Las imágenes de la fiesta de Star Wars están aquí.

Probablemente me he dejado algo en el tintero virtual. En todo caso, me espera un mes de abril movidito XD

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