31 marzo 2005

En abril, ¿aguas mil?

El clima siempre ha sido uno de los temas preferidos para hablar mucho sin decir nada. Algo así como:
-¡Qué frío que hace!
-Ya ves, si es que el tiempo está loco. Y mañana dicen que nos espera una nueva helada.
-Pues nada, otra vez a sacar el abrigo...
-...y la bufanda y lo que se tercie. Que ya parece que estemos en Siberia.
[Extraído sin exagerar mucho de conversaciones reales de tan sólo hace un par de meses]

Yo iba a hablar de otras cosas, pero hoy estoy un poco vago y comentaré un poco el tiempo, entendiéndose por tiempo no la hora que es, sino la meteorología. Prometo no volver a tocar este tema hasta que llegue el verano y sustituyamos en el diálogo anterior "frío" por "calor", "helada" por "ola de calor", "sacar el abrigo y la bufanda" por "poner el aire acondicionado y los cuatro ventiladores" y "Siberia" por "el Sáhara". Y también prometo matar cruelmente (aunque sólo sea con la mirada) al primero que me vuelva a escribir mal la palabra metere... metoreo... bueno, eso.

Hemos tenido un invierno duro, con temperaturas muy bajas. Sin embargo, me ha llamado más la atención el hecho de que casi no ha llovido: creo que sólo ha nevado cuatro días y ha llovido otros tres en todo el invierno. Como por estas tierras no suele llover casi nada en verano, sólo cabe esperar una primavera pasada por agua (sobre todo si cuando cae el agua yo estoy felizmente resguardado en algún edificio) a no ser que queramos pasar sed este verano por falta de agua en los embalses. Y creo haber leído que este verano puede ser de los más duros de la historia reciente, o sea, como el famoso verano europeo de 2003 en que los franceses empezaron a comprar aparatos de aire acondicionado y los ingleses dejaron de buscar sol y playa en España porque ya lo tenían por ahí cerca.

Y ya está, no quiero enrollarme más ni quiero ser un hombre del tiempo. Quiero ser matemático... o eso creo, por lo menos. Para otro día hablaré de cosas más interesantes como los senos. Pervertidos y demás infraseres, absteneos, que me refiero a los senos trigonométricos.

30 marzo 2005

Luz y oscuridad

Me gusta la oscuridad. Cuando vuelvo a casa tras una noche de marcha y no oigo más ruidos que los de mis propias pisadas, siento por un momento que sólo estoy yo en el mundo. No es ni una soledad triste como la de un prisionero (de forma literal, aunque también vale la idea de prisionero del amor) ni una soledad aterradora como la de los personajes secundarios de muchas películas de miedo justo antes de ser descuartizados. Es más bien una soledad apacible y tranquila que me permite ordenar un poco mis pensamientos, o desordenarlos, según me venga en gana.

También me gusta ver la luna llena, especialmente cuando sale y adopta un color rojo intenso que luego pasará a naranja, amarillo y finalmente blanco. Y disfruto especialmente con esas obras de arte que son las puestas de sol, el ver cómo el cielo y las nubes van cambiando de color a medida que el sol desciende.

Una vez estuve a punto de ver un eclipse total de sol, que es un fenómeno que siempre he querido ver. Estaba de vacaciones por Europa Central con mi familia y daba la casualidad de que el día 11 de agosto de 1999 iba a haber un eclipse de sol y que iba a ser total desde Budapest, ciudad en la que yo me encontraba. Sin embargo, volvíamos a Madrid justo el día antes, porque quedarnos un día más habría sido mucho más caro. Acabé viendo una ocultación sólo parcial de sol (de aproximadamente un 30%) desde mi casa el día 11, lamentando no haber visto lo que ahora llamaría "la versión extendida de la película, con todos sus extras". En España dicen que habrá un eclipse total en el año 2026. Espero ver alguno antes de cumplir los 43 años, pero mejor eso que nada ^_^U

En cuanto a la luz, no es que me desagrade, pero sí me molesta el exceso de ella. Tengo los ojos claros y soy bastante sensible a la luz, razón por la cual a menudo necesito llevar gafas de sol, y, a falta de éstas, me veo obligado a entornar los ojos de tal forma que los abro lo justo para ver.

29 marzo 2005

Otaku no mayoimichi (おたくの迷い道)

He de decir que siempre me he podido considerar un friki, aunque lo del manga y anime me empezó a interesar en serio a los 15 o 16 años. Sin embargo, también he sido desde pequeño un aficionado a la animación japonesa, a menudo sin darme cuenta de ello porque traducían los nombres en algunas series. En fin, pasemos a la acción...

Los primeros recuerdos que tengo sobre una serie de dibujos animados es un episodio de La abeja Maya. Se me grabaron algunas imágenes, pero no el nombre de la serie, y fue algunos años después cuando vi un anuncio de esa serie que llamaban La abeja Maya y la acabé asociando con esas imágenes que tenía perdidas en el baúl de los recuerdos.

Recuerdo también que hubo series sólo para los elegidos que pillaban el canal que las emitían, y es que para entonces yo dependía de la señal de los vecinos para ver a veces Antena 3, otras Tele 5 y otras tiraba de la cadena del wáter a falta de estas dos cadenas en el maldito televisor. Así, me perdí un montón de series y algunas que veía de repente las dejé de ver por culpa del errático comportamiento de la señal, lo que se podría considerar una razón de fuerza mayor. Ahora no recuerdo qué cadena emitía cada serie, pero sí que no llegué a ver un solo episodio de Caballeros del Zodiaco ni de Bola de Dan, me enteré un poco tarde de la existencia de Chicho Terremoto y no me enteré hasta hace bien poco de si eran episodios sueltos o parte de una trama más larga. Eso sí, de Bola de Dan hice la colección de cromos, supongo que porque estaba de moda y los caretos que ponía el protagonista eran por lo menos curiosos. Esto más o menos muestra que friki lo he sido siempre, aunque a los 7 años o por ahí lo único friki que se suele hacer son colecciones de cromos que no sean de fútbol :P

Eso sí, vi una buena parte de Bola de Dragón y (supongo) toda la Z, y además unas cuantas veces. Vi asimismo muchas series más, o por lo menos algún episodio de las mismas, y de muchas de ellas no recuerdo ni los nombres. Series como Las aventuras de Fly, Ranma 1/2, Sailor Moon, Supercampeones o la no tan conocida Pigmalión...

Más o menos cuando Pokémon y Digimon se pusieron de moda y marcaron una generación (la de los nacidos en los años 90) yo digievolucioné en una especie de otakupadawanmon, es decir, empecé a ver anime no por inercia (de hecho la mayoría de la gente de mi clase había dejado de ver anime o estaba en ello, salvo quizá un par de fans de Pikachu), sino porque realmente me gustaba. Y me puse a ver Rurouni Kenshin, y no sólo me gustaba la serie, sino también las canciones que ponían al principio y al final de cada episodio (los famosos openings y endings), acompañadas por imágenes de la serie y los nombres de toda la gente que había trabajado en su elaboración en preciosos y complicados caracteres japoneses. Fue entonces cuando empecé a sentir una verdadera curiosidad por el idioma japonés... y esa curiosidad no me ha abandonado desde entonces.

Quizá el futuro siga hablando sobre mi bajada a los infiernos sin posibilidad de retorno, también conocida como "la segunda digievolución a otakumon".

El mundo del gato

En el mensaje anterior dije que iba a explicar por qué he llamado a mi blog "el mundo del gato". Bien, pues ha llegado el momento, y es que para algunas cosas no tengo paciencia :P

En realidad, puedo buscar mil referencias a los gatos en mi vida.

Por una parte, me encantan los gatos. Son como personas, con unos sentimientos y unas actitudes que me hacen pensar que a veces son más humanos que los propios humanos. Son individualistas, hedonistas, les gusta comer (comer, se entiende, lo que les gusta) y descansar, tienen un vocabulario amplio y variado (que en español simplificamos tremendamente con la palabra "maullido", pero que según el tono y la duración, puede expresar diversas emociones) y pueden ser muy mimosos o muy ariscos... o estar en un punto intermedio. Por supuesto, tengo 3 gatas que llevo conociendo casi toda mi vida y aún me sorprende que tengan una personalidad tan distinta ;)

Yo, por otra parte, suelo estar en la parra, o en la luna, que suena mejor. Por eso quería hacer alguna referencia al espacio exterior, como "el gato de las estrellas" o "el gato de la luna", pero en Google estaban muy pillados, así que al final... el mundo del gato. Que también suena a extraterrestre :D

Claro que esto me hizo pensar en la mítica serie japonesa Doraemon, que en España lleva el subtítulo "el gato cósmico", así que de paso hago una referencia al anime, y concretamente a un anime que he disfrutado desde pequeño y que aún sigo viendo de vez en cuando. Aunque ésa, como dicen en La historia interminable, es otra historia.

Finalmente, a los madrileños a veces les llaman "gatos". Esto realmente no cuenta para nada para el nombre del blog, y realmente es un extra inesperado. Con la mezcla rara de nacionalidades que tengo no estoy para "sentirme" de un sitio o de otro, pero da la casualidad de que, aunque tenga más pinta de ser del norte de Europa, nací en Madrid y he vivido casi toda mi vida por ahí cerca. Y ésa también es otra historia, claro...

¿Y por qué lo pongo en japonés? Pues porque me gusta, y porque los gatos son muy kawaii (¡y de nuevo un guiño al anime!)

Saludos, terrícolas :P

Bueno, ya está. Por fin tengo mi propio blog, espero hacer buen uso de él y no caer en la tentación de... olvidemos eso que acabo de decir, que estoy siempre con el tema del anillo único, Gollum y toda la peña.

He decidido llamarlo "Neko no Sekai" (猫の世界). Para los que estáis habituados a leer manga y, como yo, hacéis vuestros pinitos en el aprendizaje del japonés, esto significa "el mundo del gato". Ya explicaré el origen de este pintoresco nombre en otro post. ¡Espero que se vean bien los caracteres japoneses, que si no creo el blog en otro sitio! :P